domingo, 23 de octubre de 2011

Agua y pan.

EL escribía para ella, solo podía pensar y sentir como ella, aun después de tanto tiempo, - No le gustaba estar más de doce horas conmigo- - Es que te has hecho gigante y mi cama es pequeña… - decía sin piedad; yo solo sabía vestirme e irme aunque quisiera quedarme. Después de eso de haberme sacado fui a casa por mi guitarra y me fui a cantar a su puerta como imitando alguna película gringa, tantas veces por amor ejecute en vivo, escenas de películas extranjeras, bien hubiera querido que algo original se me ocurriera y seguro alguna vez lo hice... pero me confundo porque no se si querer asombrar a una persona es de naturaleza propia o ha sido un implante de los medios audiovisuales… que volvería hacer por ella? Una cajita de luciérnagas!!! Con ello sonreíria, cuando cante en su puerta temiendo que saliera a decirme intenso , abrio y su rostro estaba tierno, me besó y nos disolvimos perfectamente en su cama… ella era el hilo yo la tinta…. El techo, la piel… después de volver a tomar forma humana dijo: - Bueno ya! Me nace pintar y lo mejor de esta relación es poder decirte con frescura que allí está la puerta- -pinta conmigo, yo solo quiero mirarte.- le dije con cara de perro domesticado pero si puedo jurarte que vives en mi tórax respondió, …y cada segundo te haces más grande.. eso Me lo explico muy bien..pero yo ya era un adicto, no tenia mas forma para vivir que viviendo con ella, poder cuidar de ella, sorberla a cada instante...pero ella estaba indiferente ante mis deseos, al entender me vestí rápidamente, quizá ella sufriera un paro respiratorio o cardiaco, ya queria que me fuera… mientras me vestía pensaba… (Que chica más rara) y me fui por la calle donde empezaban a espesarse los arboles de almendras y desde eso no he dejado de caminar… es que es muy gracioso que usted por darme un poco de agua y pan... Piense que soy un indigente, no lo soy… realmente soy un idiota.

jueves, 18 de agosto de 2011

cuento SOL.

A unos cuantos km de aquí, en un barrio antiguo y agitado, vive un joven maravilloso que tiene por nombre Sol; nombre extraño para un chico, pero si ustedes lo conocieran, entenderían porque, pues sus cabellos son dorados y brillantes, sus ojos claros y su boca es un punto rojo y centelleante como el centro de la estrella más potente de la vía láctea.
Sol siempre fue muy bueno, y siempre quería para los demás, desde chiquillo compartía sus rayos con todos los niños de su cuadra y personas que le rodeaban... lo hacia con desinterés total, solo quería que las personas brillaran y nunca fueran víctimas de la oscuridad y asi… hasta que fue haciéndose más y más alto. Sol no comprendía muy bien cómo debía cuidar de su nombre, así que sin reparar en gastos daba sus rayos a cualquiera que se los pedía.
Un dia Sol conoció a una hadita de luz, y paso que esta brillaba con aparente armonía, más la luz que veía le impedía ver o tan solo presentir, que esta hada se hallaba sumamente triste, pues estaba deseosa de ser libre pero no sabía cómo lograrlo.
Sol ya sentía que su propia luz era poca y creía que el hada la repondría, pero al no preguntar con claridad que hacia ella allí, ambos se fueron debilitando y el hada le dijo- Sol es que yo no tengo luz y el se sientio engañado, dejándola ir el hada siguió su rumbo solitaria.
Sol el chico continuaba brillando y dando de sus valiosos rayos, hasta que una triste mañana se despertó con la misma sensación de una margarita al ser despetalizada, se preguntaba por su luz propia y que estaba pasando, mas no profundizaba en su situación ya que a su alrededor habían seres que le pedían y le pedían de su luz, hasta la más mínima chispa, sin considerar que solo necesitaba brillo para si mismo, los seres aparentemente nobles pero egoístas hasta la medula, solo quería sacarle más y más luz y el tan noble o quizá tonto, al ver los rostros tristes de estos seres creía que debía seguir brillando sin parar.
El hada de luz y Sol después de mucho tiempo se cruzaron en el camino, ella estaba muy brillante y fuerte, tras ella venían cientos de mariposas amarillas y aves doradas, que cantaban al Dios del amor y la vida, aunque ella veía a Sol igual el le comento que perdía la chispa; la hadita de luz le dijo a sol con alegría donde podía hallar los rayos alimenticios que él estaba buscando, que aunque no fuera fácil tampoco sería imposible ir al sitio de la verdadera luz y la paz, hadita le dejo un mini mapa, y solo puede creer que después de despedirse, sol fue a casa valientemente a recoger su equipaje, para comenzar el largo viaje a si mismo……..